Es un tipo de pavimento de hormigón, al que se le aplica un tratamiento superficial mediante el sistema de estampar, dar textura y colorear "in situ" al hormigón fressco.
Hoy está en boga gracias a la extensa gama de colores y texturas, que permiten hacer pavimentos resistentes, vistosos y duraderos. Al ser impermeable, soporta el ataque de ácidos y manchas de grasa y aceite, ademas pueden utilizarse en zonas muy castigadas por el tránsito, como aceras, parques, rampas, recintos feriales, etc. estos factores, sumados al casi nulo mantenimiento, explican que triunfe en las viviendas con jardín, desplazando a los pavimentos tradicionales.
El terreno deberá reunir las siguientes condiciones:
- Deberá ser estable y no alterarse a la intemperie
- Proporcionar al hormigón una coloración uniforme.
- Ser químicamente compatible con la cal y no descomponerse bajo la acción de la misma liberada durante el fraguado del cemento.
- No alterar las resistencias mecánicas del hormigón ni la estabilidad del volumen.
- Reaccionar con el cemento y agua del hormigón, escribiéndose en el mismo.
- Dotar de gran resistencia superficial al hormigón.